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¿NUDISMO O NATURISMO? ESA ES LA CUESTIÓN…

Es común escuchar hablar de nudismo, de personas nudistas, de playas nudistas, de grupos nudistas… Pero también es muy común saber de alguien que practica el naturismo; que otro es naturista y por eso gusta de desnudarse; que tal persona se considera naturista y por eso vacaciona en aquellos lugares donde sabe que encontrará sitios permitidos en los que poder caminar y zambullirse en el agua sin bañador.
Si bien es más común al oído la palabra “nudismo”, para muchas personas “nudismo” y “naturismo” pasarían tranquilamente por sinónimos y, en realidad, en algún punto lo son, porque hoy en día es un poco difícil diferenciar para el gran público qué es exactamente un término, y qué designa el otro.
Por historia, el naturismo parece ser una práctica mucho más antigua, y aquellas personas que se consideraban naturistas ya solían disfrutar desnudos del contacto con la naturaleza. Para los naturistas despojarse de la ropa y con éstas de los prejuicios sociales, de las leyes, de las normas y de la cultura era una actividad totalmente normal. De hecho, hoy lo sigue siendo.

Muchos naturistas eran (y aún lo son) vegetarianos, ecologistas, y amantes en general de todo lo que se encuentra en estado natural, y para ellos que una persona camine por la tierra y se bañe en el agua con solo la piel como contacto entre su interior y el resto del universo es únicamente un aspecto más de sus creencias, de sus doctrinas filosóficas.
Pero lo cierto es que no todos los naturistas o nudistas son vegetarianos ni es obligatorio para practicar el nudismo estar asociado a PETA. Las razones que llevan a alguien a ejercer libremente el nudismo son muchas, y en algunos casos son muy diferentes las razones de una persona y las de la otra.
Quizás en la actualidad se hable más de “naturismo” para referirse al ejercicio del nudismo en espacios públicos y naturales: un bosque, un prado acariciado por un arroyo, una playa desierta. En el naturismo, el contacto entre la naturaleza y todos los sentidos del ser humano es imprescindible.
En cambio, otros que se consideran nudistas no tienen la necesidad de encontrarse en el mar o en las sierras ni siquiera de salir al jardín para sentirse más libres. Muchos hombres y mujeres practican el nudismo en su vida diaria, dentro de su hogar, cuando llegan de trabajar y emprenden las mismas actividades cotidianas que otros llevarían a cabo vestidos.
Mientras mucha gente se va a pasar al fin de semana con sus amigos a alguna casa de campo, lejos de la ciudad; muchos nudistas o naturistas se reúnen, de la misma forma, con otros que comparten sus gustos. Y eligen sitios cerrados, donde dejan las ropas a un lado, y practican deportes, cocinan, almuerzan y realizan un sinfín de actividades, también entre amigos, pero con la única diferencia de que lo hacen desnudos y en libertad.
¿Naturistas o nudistas? Más bien, se podría decir… ¡libres!