El descubrimiento del amor por parte de una jovencísima pareja de pastores y la imposibilidad de concretar el acto sexual, por motivos que aquí no es el caso revelar, son el pivote de éstas imperdibles y afiebradas andanzas donde campean la pasión, el instinto vital y el placer más refinado.
Con una dramaturgia instalada en lo oral, pero también en la acción y la imagen, ésta obra es una especie de dialéctica esencial entre cuerpo y espíritu.
Escrito y dirigido por Germán Akis y Raúl Baroni, este espectáculo de alto voltaje corporal y visual, con un elenco de 25 actores en escena, logra una acentuada estética erótica y coral.