Month
julio 2007

Paraíso naturista

Ya son más de 10.000 los asturianos que practican el nudismo El turismo ´al desnudo´ se incrementa exponencialmente en los últimos años. Asturias, que ya es un paraíso natural, aspira además a convertirse en un paraíso naturista. La frase, que podría convertirse en un eslogan de éxito turístico asegurado, es de José Manuel Díaz, vicepresidente de la Asociación Naturista del Principado de Asturias (Anapa). «El potencial de la comunidad autónoma es amplísimo. El entorno es privilegiado», comenta Díaz. Anapa, que celebra este fin de semana el quinto encuentro naturista con visitantes de todo el país, subraya que es necesario que los empresarios superen sus iniciales reticencias derivadas de la mala fama del clima asturiano. Dicen que en el Principado hace mucho frío, sin embargo, países como Finlandia o Francia son líderes del naturismo en Europa y tienen peor tiempo que Asturias. Con este argumento, Anapa intenta convencer del jugoso pastel económico del turismo naturista. Algunos ya lo están. La casa rural Trébol de Cuatro Hojas, de Siero, ha abierto sus puertas como el primer centro de vacaciones naturista de la cornisa cantábrica. [...]

Un siglo de vida esteña

El 5 de este mes cumple un siglo de vida. El balneario más internacional de América latina guarda secretos y anécdotas de un pasado rico e inolvidable que se cuenta en esta nota.Hay un momento en que Punta del Este emociona todavía más. Ocurre cada atardecer, cuando llega la hora exacta en que el sol cae y se despide con un estruendo rojo sobre el mar. Cuando eso pasa, no hay palabras; sólo silencio y color. El rito acumula siglos, es cierto. Pero la noticia es que este jueves cumple sus primeros cien años como sello distintivo –único e irrepetible– de la ciudad que es sinónimo de paraíso. [...]

El asalto del ‘cibermirón’

Los móviles con cámara estimulan la audacia del voyerista tradicional en los lugares públicos Las fotos ‘hurtadas’ en playas, probadores y gimnasios circulan por la red. Lo suyo son las malas artes del acecho: van por ahí con un buen móvil en el bolsillo –dotado de una buena cámara– y simplemente esperan que sea el momento de disparar. Los detalles no los dejan al azar: saben dónde ir, por dónde moverse, por qué agujero detrás de qué cortina asomar el objetivo. Saben de sobra cuál es el mejor lugar para sentarse como si nada y tomar fotos de mujeres semidesnudas en la playa, y conocen perfectamente el arte de disimular: ¿Yo, tomando fotos? Se equivoca, señora, yo estaba enviando un mensaje. Y, naturalmente, saben cómo divulgar luego el material, que es posiblemente la parte más sencilla: hay decenas de páginas web para hacerlo. [...]