Un verano mas…hermosos días en Chihuhua – por María Gomez

Ya en el apart, bajamos las valijas, que por su volumen hacían presuponer que íriamos por tres meses o vivir allí.en pocos minutos estábamos en la pileta haciendo lo que más nos gustaba hablar y tomar mate. cerca nuestro un matrimonio de unos sesenta años nos miraba con una muestra de confraternidad veraniega, común en estas ocasiones.

Ya en la habitación ordenamos nuestras cosas y acordamos la rutina de convivencia en ella, tan necesaria para no incomodarnos mutuamente. mis dos acompañantes sabían de mi nudismo.

El primer día de playa fuimos a solanas y ahí al sol les planteé de ir a chihuhua la playa nudista.sus caras borraron las sonrisas que nos acompañaban desde que habíamos salido de buenos aires por una mezcla de sorpresa y estupor.pensé que se me arruinarían las vacaciones por ello. les expliqué que no era obligatorio estar desnudas que el ambiente era de respeto que…sin duda les planteé algo que ni pensaban.

Su actitud hacía la desnudez era de mucho pudor, a ambas les había costado superar la barrera de andar desnudas en el vestuario del gym que frecuentábamos, ya que cosa rara en un vestuario femenino en argentina, no quedaba otra posibilidad.

De regreso al apart para hacerme la simpática hice la comida, lavé los platos, usé poco el baño, no quería incomodarlas más. tarde las dos me dijeron que fuera a chihuhua y que ellas se quedaban y que no me incomodara.así que de común acuerdo quedé en ir de mañana mientras ellas se quedaban en la pileta.

A la mañana siguiente partí a quizás mi primera experiencia nudista solitaria, llegué a chihuhua y no había nadie  , o quien estaba lo hacía  a una considerable distancia como para no reconocer su cara y mucho menos su sexo. decidí ir donde el arroyo potrero se hace laguna, armé la sombrilla y me entregué a febo completamente desnuda.

Al rato un golpe de viento lleva la sombrilla dando tumbos me levanto y veo que un hombre que caminaba desnudo con la malla en la mano llega antes a la sombrilla que yo y lo lastima.

Cuando me acerco veo que era el hombre que estaba en la pileta del hotel con su mujer días atrás, ambos desnudos creo que quedamos petrificados, no podía dejar de agradecerle y al hacerlo me reconoció y ambos nos reímos.

Me acompañó hasta donde tenía mis cosas, colocó la sombrilla en un lugar e inexorablemente nos pusimos a charlar. ambos nudistas me contó que su esposa había dejado la práctica del toples y no quería ir más a chihuhua, yo que no tenía con quién ir.

Con un poco de agua le lavé su pequeña herida y el mate ya servido hizo que la charla continuara sin estridencias y con la naturalidad de quienes sólo quieren pasar un momento agradable. cuando se despidió y se iba repare recién  en su físico en ese momento.

De regreso al apart no comenté nada. siguieron días de playa en que en las mañanas que podía me  escapaba a chihuhua y en la tarde íbamos a solanas las tres amigas. en las mañanas casi siempre me encontraba con mi vecino de hotel, así nos contamos nuestras vidas con sus rutinas sin avanzar en otra cosa que no fuera el conocimiento mutuo. aparte de arreglar el país y el mundo.

A los días en el lobby lo veo con su esposa y él al saludarme le dice que me ve en chihuhua, creí que se iba a armar un escándalo pero no, la señora me saludó y se quedó charlando conmigo, resultó que teníamos amigos comunes.

Al rato mis amigas se incorporaron al grupo y se armó un lindo grupo veraniego como para compartir un asado esa noche en el parrillero.

Ya en la habitación ambas me interrogaron como un servicio secreto, se vieron desnudos? conversaron desnudos? no pasó nada? mis contestaciones estaban apuntadas a indicar que el nudismo no es sexo, es libertad y respeto por uno y los demás.

A ellas les costó asumirlo, en un momento les digo hagan de cuenta que están en un vestuario y listo, una va sólo a cambiarse o bañarse, no con otra intención.cuantas veces estamos en las duchas conversando mientras no bañamos en el gym sin conocer con quién hablamos y pese a estar desnudas no nos  vemos, en un sentido figurado, o como lo hacíamos en la habitación en esos días.

Pocas veces más se repitió el encuentro matutino, un día vino acompañado por su señora, su cuerpo denotaba el paso de los años en su escasa bikini.al tiempo se sacó el corpiño me dijo que yo le había dado ánimos para hacerlo nos reímos con eso.los tres pasamos un rato muy agradable y con respeto.chihuhua sigue siendo mi refugio venariego.

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